Arte contemporáneo en Madrid

Madrid es como para no descansar un minuto de tanto arte que ofrece. Tal vez para quienes siempre han estado aquí pueda ser parte de la rutina vivir en una ciudad con tanto arte, sobre todo de esa manifestación artística maravillosa que es la plástica.

Las colecciones de los distintos museos de esta ciudad no solo se distinguen por la calidad de sus piezas, sino también por la variedad de las mismas. Y es que España tiene una larga tradición artística que data de varios siglos atrás y que no se ha detenido con el paso del tiempo.

Además, los monarcas que han sido los soberanos de la península ibérica se han preocupado, además, por engrosar estas magníficas colecciones con piezas traídas de otros países. De esta manera se logró la magnificencia del Museo de América. Pero este no es el único de los espacios que ostenta una excelente colección, también vale la pena mencionar en cualquier sitio el Museo de Arte Contemporáneo.

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Dentro de las artes visuales este museo contiene a la vez una inmensa variedad que va desde la pintura hasta la fotografía, pasando por la escultura y el dibujo.

Por otro, se pueden encontrar en este museo piezas correspondientes a diferentes vanguardias y a periodos mucho más recientes como las últimas décadas del siglo pasado.

Vale destacar la cantidad de obras de valor que este museo contiene, entre las que resaltan las piezas de abstracción, realizadas por importantes exponentes de esta vanguardia.

La instalación donde se emplaza este museo también es digna de admirar, pues se trata de una bella edificación construida al estilo barroco. Solo es lamentable que actualmente se puedan disfrutar solamente dos salas de este museo, pues el resto está cerrado al público.

Por supuesto que la reapertura de este Museo es una seria demanda de los amantes del arte en el país, pues resulta lamentable que una colección tan valiosa esté vedada al disfrute del público por un problema de restauración que se ha extendido por cinco años.

Mientras esperamos por la completa reparación del inmueble, podemos disfrutar de otros de los museos que la ciudad nos regala, ese es el consuelo.

Madrid: una ciudad repleta de museos

Estar en Madrid es una experiencia singular. Y es que hay muchas maneras de pasarla bien y divertirse, sobre todo cuando se es estudiante. Salir con los amigos de bares y beber hasta el cansancio puede ser muy atractivo, pero Madrid también ofrece espacio para los amantes del arte.

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Para quienes lleguen de visita a esta ciudad y para quienes la habiten y no se hayan detenido a explorarla, pueden tener la felicidad de que se encuentran en una urbe con una gran red de museos. Esto es un gran atractivo que puede ostentar una ciudad, pues para muchos visitantes el arte es muy importante. París, por ejemplo, además de sus bellezas arquitectónicas, es una bella y llamativa ciudad pues quien a ella arribe sabrá que se encuentra bajo el mismo cielo que la Mona Lisa. Eso es muy importante.

Uno de los atractivos espacios de Madrid es el Museo Lope de Vega, que es una casa museo. Este tipo de espacios son doblemente llamativos pues en ellos no solo es importante la colección sino el inmueble en sí mismo, ya que fue la morada que albergó al célebre escritor. Se trata de una preciosa casa construida en el siglo XVI y fue el sitio en el cual el escritor pasó sus últimos años. Por supuesto que además del inmueble esta casa museo ostenta una valiosa colección de objetos que pertenecieron a Lope de Vega.

Otro de esos sitios que hacen de Madrid una ciudad de obligada visita para los amantes del arte es el Museo de América. Se trata de una instalación que ostenta una colección de más de 25 000 piezas.

En este museo se conservan obras de todas las regiones del continente y que abarcan todos los periodos desde el paleolítico. Como dato histórico interesante hay que resaltar que la colección que hoy ostenta este museo fue iniciada en 1771 por Carlos III. Este es un sitio de obligada visita sobre todo para conocer un poco más sobre el llamado Nuevo Mundo.

Nada, que Madrid tiene mucho que ofrecer, y hay que aprovecharlo.

De arte y artistas

Cuando se estudia historia del arte se debe repasar minuciosamente cada periodo y tendencia. No hay opción. Nos guste o no de eso depende nuestros resultados en los exámenes.

Luego, con el tiempo, agradecemos haber pasado por cada periodo porque así tenemos claro qué nos gusta, qué no, y por qué.

Con todos los matices inevitables con que llega la realidad a nuestros libros de historia, estos nos sirven para sacer conclusiones sobre lo que es un artista y cómo ha sido visto a lo largo de los siglos.

Por lo general nos encanta el Renacimiento, una época en la que al parecer los artistas andaban como peces en al agua. Los mecenas se encargaban de que los hacedores de arte no se preocuparan por otra cosa que por la creación. Muy bonito todo, en caso de que haya sido cierto.

Pero no estamos en el Renacimiento. Actualmente, arte y artista son dos conceptos que pueden estar completamente desligados. Por arte, entendemos aquello que se inserta y legitima dentro de un circuito establecido. Desgraciadamente lo que se produce fuera de esos márgenes, es otra cosa. Por lo tanto, los artistas son aquellos cuyas obras logran posicionarse en estos espacios que son, al fin y al cabo, espacios de poder.

Entonces es inevitable que muchos y muchas se queden fuera. ¿Estos no merecen ser considerados artistas? Es tan complejo este universo que muchas personas no entienden y rechazan todo lo que tenga la etiqueta de arte.

Los extremos siempre son dañinos, por eso es mejor a veces olvidarse de las grandes galerías y tratar de disfrutar una obra más allá de la firma que tenga estampada. El arte es mucho más que mercado y concepto. Es una cuestión espiritual que trasciende las clasificaciones y directrices marcadas por los críticos.

Cuando se hace una revisión detallada de los periodos históricos y artísticos, logramos entender que muchos de los grandes que hoy aclamamos y cuyas obras no podemos pagar, fueron incomprendidos en su momento y hasta tildados de locos. Así de injusta ha sido la humanidad con los genios, lo importante es tratar de evitar que esto siga ocurriendo.